Trátate suavemente

Así en primera persona, “trátate suavemente”. Porque mil veces pedimos y reclamamos a otros que nos quieran, nos cuiden, nos traten con respeto o con amor, pero, ¿cómo te tratas tu a tí mismo/a?. El amor propio como clave para lograr vínculos saludables.

Nos han inculcado que esto es egoísmo, que no queda bien o que no es bueno para el vivir en sociedad. Y yo me animo a todas luces a contradecir estos mitos o ideas que nadie sabe de dónde salieron. 

Esta claro que no hablo de un centramiento en uno mismo, ciego y ausente de la mirada social. Pero también está más que claro, que el núcleo central y primordial de la sociedad es la propia persona, y todos en nuestro conjunto, a partir de las interacciones y vínculos que vamos formando hacemos la sociedad como tal. 

Asumirnos parte de la sociedad

Entonces, si somos la célula primordial de la sociedad, somos quienes a mayor escala podemos condicionar cuáles son las normas de funcionamiento de la sociedad en su nivel mayor. 

Para esto, debemos partir de nuestro propio bienestar, de nuestra plenitud, de la satisfacción de nuestras necesidades, para desde allí acercarnos a la vida en sociedad desde la plenitud y el bienestar personal que nos permita formar vínculos saludables y amorosos, sin demandas o exigencias que otros verdaderamente no pueden satisfacer.

Desde núcleos de carencia y malestar solo podemos demandar y exigir a otros aquello que ni nosotros mismos conocemos o sabemos brindartrátate 

Trátate suavemente - Mis vínculos saludables

¿Cómo me relaciono conmigo mismo / cómo me relaciono con los otros?

Como bien decía en el párrafo anterior, según cómo me vincule conmigo mismo/a será cómo me acerco a otros y desde qué lugar genero vínculos y relaciones. Si queremos lograr vínculos saludables será esencial empezar por uno mismo.

Al prestar atención a notros mismos podemos conocer nuestras necesidades y aprender a descubrir cómo satisfacerlas. Esto nos permitirá que al vincularnos con otros seamos capaces de:

  1. orientarlos en lo que necesitamos
  2. pedir lo que queremos sin vueltas
  3. orientar al otro a encontrar una forma de satisfacer una necesidad (si nosotros mismos no lo sabemos cómo esperamos que otro sepa cómo hacernos felices)
  4. saber salir a tiempo de un vínculo donde no recibimos lo que deseamos/necesitamos, sin prolongar relaciones tóxicas o vacías
  5. y desde esta misma lógica, podremos ayudar a otros, atender a sus necesidades y deseos, poner límites cuando es necesario y acercarnos desde la plenitud y el bienestar

Muchas veces repito “estar con otro siempre tiene que sumarnos bienestar, si no lo hace ese no es el lugar correcto donde estar y es mejor estar solos”. Si no suma, que al menos no reste. 

Pero claro, si solos no somos capaces de sentirnos bien, creemos de forma inocente que con otros estaremos mejor. En realidad no hay que olvidar que vamos al vinculo a sumar y multiplicar aquello que tenemos en nosotros mismos. No encontraremos mágia ni cosas extraordinarias si no somos capaces de tenerlas por nuestros propios medios. 

Pero claro…. algunas veces es más fácil culpar a otros de este vacío o carencia que asumir que es nuestro y que lo multiplicamos en la relación, exponiéndolo aún más. 

Espejito, espejito….

Muchas veces también hacemos al revés, nos preocupamos demasiado por brindar amor, atención, cuidados a otros (quizás esperando que otros lo hagan igual por nosotros), y nos olvidamos de darnos todo esto a nosotros mismos. 

Recuerda….. como es adentro es afuera, ocúpate de tu bienestar y satisfacción y desde este lugar de plenitud no harás más que atraer a otros en la misma vibración. Desde aquí sabrás perfectamente si tienes vínculos saludables o no.

Y si todo lo que atraes es carencia o malestar, lamento devolverte la papa caliente (teoría propia del Análisis transaccional) pero, pregúntate qué estas generando, desde dónde estas pidiendo y desde dónde te estas vinculando.

Lo parecido atrae lo parecido, aunque no nos guste asumir esta parte, quizás tú estas vibrando y generando(te) un entorno de carencia y malestar

 

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2 comentarios en “Trátate suavemente”

  1. Alejandra Rodríguez

    Me encantó btu reflexión.Y si,más de uno va a estar identificado en alguna de tus explicaciones.Yo también.Puenso tal cual,hoy yo elijo primero,estar bien conmigo misma,disfrutar de mi,pues Dios me creó, ÚNICA E IRREPETIBLE,y si antes no lo ví así,no lo valore así,hoy en mi madurez lo hago y lo disfruto.Sin olvidarme de todos quienes me rodean,y tratar de que estén bien también,pues un poco siempre fue mi naturaleza.Pero si no estoy feliz coigo misma,no podré ayudar a sentirse felices a los demás,esto me queda claro.Mil gracias.Y que tus reflexiones sigan ayudando a muchos,a ENCONTRARSE

    1. Que bonito Alejandra y cuanto me alegro que ahora si te permitas cuidarte y elegirte primero. De eso se trata y desde allí solo podremos seguir reproduciendo este bienestar personal hacia las personas que nos rodean. Dejar de buscar que otros lo hagan por nosotros y empezar por nosotros mismos.

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