Salud mental

La banalización, el desconocimiento y la ignorancia de la salud mental como eje de nuestro día a día. Aquello invisible que nos estimula o detiene a la hora de tomar decisiones, de afrontar la vida o de disfrutar cada minuto. ¿Te has puesto a pensar cuán importante es tu salud mental?

Lamentablemente la salud mental es aquel gran fantasma que todos esconden bajo la alfombra o dentro del placard, que ignoramos o desconocemos, que negamos u ocultamos como si fuera un detalle que pudiésemos evitar realmente. 

¿Realmente somos conscientes de que la salud mental es el motor de cada día y de nuestra forma de pararnos ante el mundo? Es aquello único y excepcional que nos diferencia los unos de los otros.

¿Qué es realmente la salud mental?

Tu cuerpo, tu cabello, el color de tus ojos, tu idioma o aquello a lo que te dedicas… podrán variar ntre cada persona en este mundo, más o menos diferentes, mas aceptados o más criticados si lo quieres ver así. Pero de una forma u otra todos crecemos y cambiamos – por dentro y por fuera constantemente. 

Lo que realmente hace la diferencia entre unos y otros, así como en la forma en que cada uno nos enfrentamos a la vida es la salud mental. Aquello mágicamente invisible, aparentemente insignificante y sutilmente determinante de tu forma de vivir.

“Actitud” quizás le llaman algunos…. pero me atrevo a decir que es mucho más que eso. 

Desprecio de la salud mental

Y es que el mercado se ha encargado de enseñarnos que si no se ve no importa. Y aquí estamos, gastando miles en ropa de temporada, en cirugías que nos cambien, en cremas que oculten la edad. Pero seguimos dudando que esas máscaras no pueden ocultar el malestar interno, la tristeza cuando desborda, el vacío de la soledad o la necesidad de un abrazo. 

Seguimos buscando por caminos equivocados resolver aquello que es más profundo e invisible y que podría – a largo plazo – darnos una satisfacción prolongada. 

¡Pero es que si estamos felices con nosotros mismos no salimos a consumir del mercado todo lo que nos ofrece! – y eso al mercado no le conviene. 

Lo invisible

Nuestra vida entonces se ve condicionada por una bagaje de historias, recuerdos, frases perdidas, conversaciones memorizadas, malestares, tristezas, alegrías y aspiraciones que no se ven, pero están ahí como los cimientos de una casa que la sostienen para que no se derrumbe, pero no se ven.

Sumado a las cuestiones del mercado, y de “lo que se ve”, la sociedad se ha encargado de banalizar y ridiculizar por años y años las consultas terapéuticas, el malestar “sin motivo”.

¿Porqué entonces nos animaríamos a hacer una consulta y hacer público un malestar que va más allá del “éxito” laboral, de la cuenta bancaría o de cómo se me ve por fuera?

Nos volvimos expertos en ocultar, disimular, tapar y enmascarar aquello que TODOS TENEMOS pero nadie hace público (miedos, dudas, mierdillas, ansiedades, tristezas…) la ley del mas fuerte prima sobre el que muestra algún rasgo de debilidad o malestar. 

 

Riega tu propio jardín - Salud mental

Malas experiencias terapéuticas

Por otro lado, también vamos a reconocer que existen malas experiencias terapéuticas en las que las cosas no fueron como esperábamos. Y esto es esperable si pensamos que en consulta somos dos seres humanos (terapeuta-paciente) en interacción.

Es necesario buscar y rebuscar – y créeme que conozco lo tedioso, fastidioso y malo que es buscar un terapeuta – hasta encontrar la persona con la que pueda realmente abrirme, permitirme ser ayudado, pedir ayuda, exponerme y seguir creciendo sin miedos ni prejuicios. 

  1. ten en cuenta que somos dos seres humanos en interacción y que como todo vinculo humano puede funcionar o no hacerlo a la primera
  2. considera que hay mas de 400 escuelas de terapias y miles de terapeutas, cada una de ellas se adapta y aboca a un tiempo, etapa, situación y necesidad en particular 
  3. considera que un mismo terapeuta que en alguna época te funcionó , hoy puede no hacerlo. No tengas miedo de cambiar. (Es como un jean que al cabo de un tiempo ya no te queda bien, la lona ha cambiado y tu cuerpo también. Busca uno nuevo!!)
  4. si no te gusta o ayuda al cabo de un par de sesiones CAMBIA.

El qué dirán….

No dejes de ir a consulta por el “qué dirán”, por experiencias de otros, por comentarios ajenos o por tus propias malas experiencias del pasado. 

Si sientes que algo no anda bien CONSULTA no esperes para otro momento. Considera que el tiempo que postergas la consulta, es tiempo del que te privas de disfrutar tu vida, tu día a día, tu relación. De realmente estar y sentirte como te mereces. 

Que aquí nadie vino a esforzarse, aguantar y seguir “esperando a….”. 

Tu vida realmente puede ser mas bonita si te animas a cuestionar cosas, bases o ideas. Si te animas a exponerte y salir de donde estas. ¿Dolerá? Probablemente, pero la satisfacción y plenitud que encontrarás luego te aseguro que vale el esfuerzo.

Y como siempre, yo no voy a mentirte, no te daremos un consulta un varita mágica de Harry Potter para que seas otra persona de un día para el otro. Pero si podremos acompañarte en el proceso y guiarte hacia tu mayor bienestar. 

Siempre recuerda que hemos venido a ser felices. No te conformes con menos.

Les dejo el enlace de la situación de Simone Biles en Tokio 2020 – gimnasta olímpica “exitosa” que decide dejar su carrera por motivos de salud mental. Poniendo en voz alta aquello que muchas personas atraviesan y no se permiten reconocer a viva voz.

Si te ha gustado este texto no dudes en leer más de mis escritos haciendo clic aquí. Si quisieras una primera consulta gratuita también puedes escribirme por aquí.

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